Andre Drummond firmó su noveno doble-doble de la temporada en otros tantos partidos (18 tantos y 19 capturas), pero en el último cuarto Stan Van Gundy tuvo que sentarle varios minutos para evitar las faltas intencionadas (hack-a-Drummond) de los Clippers sobre un mal tirador de tiros libres (6/14). Ilyasova y Reggie Jackson, con 20 puntos cada uno le acompañaron en ataque, pero el base se equivocó en algunas decisiones importantes al final, como Caldwell-Pope, que se jugó un mal triple a 4 segundos del final, totalmente desequilibrado. Pudo forzar la prórroga, pero apenas tocó aro.
El duelo bajo tableros entre los dos mejores reboteadores de la temporada en la NBA, Drummond y DeAndre Jordan no defraudó. El de los Pistons capturó 19 y el de los Clippers, 16. Pero su desempeño quedó ensombrecido por la exhibición, plena de recursos, de Griffin. Percutiendo como un martillo pilón cuando en la pintura unas veces y haciendo un daño irreparable otras con su cada vez más certero tirito de seis metros. Con ese repertorio agotó los intentos de frenarle de Drummond y de cuantos le salieron al paso. Suya fue la primera canasta en juego de un poco fértil último cuarto, a casi seis minutos del final. A los Pistons también les dolió un triple del hijo del jefe, Austin Rivers, que ponía el 93-90 a 2:34. Y es que, a partir de ahí, los Clippers ya no cedieron la ventaja.
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