15-0
Washington Capitols (1948-49): Antes siquiera de que la Liga tuviera la nomenclatura con la que hoy en día es mundialmente famosa, la primera franquicia residente en la capital federal hizo historia en el último año de la BAA (Basketball Association of America). Ese verano se fusionó con la rival NBL para dar a luz a la NBA. El baloncesto que entonces se practicaba (sin reloj de posesión, línea de tres puntos...) poco o nada tiene que ver con el de la actualidad. Para que se hagan una idea, la competición apenas contaba con 12 equipos. Aquel equipo, entrenado por Red Auerbach (futura leyenda de los Celtics y de los banquillos en general), sucumbió en las Finales ante unos Minneapolis Lakers que conquistaron el primero de los 16 anillos que hoy en día adornan (figuradamente en forma de banderines) el Staples de Los Ángeles. No ganaron, pero aquel 15-0 que consiguieron perduró como récord en solitario durante más de cuatro décadas. Permanecieron invictos desde el 1 de noviembre al 16 de diciembre, fecha en la que cayeron ante los Indianapolis Jets (94-78). Bob Feerick y Bones McKinney (ambos fallecidos en el siglo pasado) eran las referencias de aquel equipo.Houston Rockets (1993-94): Michael Jordan acababa de anunciar la primera de sus dos retiradas. La NBA buscaba nuevo referente, un cargo para el que Hakeem Olajuwon y los feroces Rockets de Rudy Tomjanovich opositaron como ningún otro. En aquella temporada acabaron firmando el primer título de su back to back tras derrotar a los Knicks en unas Finales antológicas, un monumento defensivo que se desarrolló en plena persecución a O.J. Simpson. Pero antes de aquella batalla al límite, los texanos dejaron clara su candidatura con un incostetable 15-0 en el arranque. Todos cedían ante un quinteto inolvidable formado por Kenny Smith, Vernon Maxwell, Robert Horry, Otis Thorpe, Hakeem Olajuwon y que desde el banquillo recibían ese necesario soplo de aire fresco gracias a Sam Cassell o Mario Elie (el mismo del beso de la muerte). Todos hasta que se desplazaron a Atlanta. Allí, los Hawks de Balylock y Dominique Wilkins (55 puntos entre ambos) les pasaron por encima (133-111).
14-0
Boston Celtics (1957-58): El curso posterior a la conquista del primero de los 17 anillos de los orgullosos verdes no acabó con buen pie (perdieron 4-2 las Finales del 58 ante los St. Louis Hawks: luego ganarían las 8 siguientes de manera consecutiva), pero empezó de una manera fabulosa. Ya con Red Auerbach como auténtico santo y seña de la franquicia, Boston se mantuvo del 2 de octubre ea 28 de noviembre amasando triunfos. Una racha que murió aquel día de 1957 en el Boston Garden durante la visita de los Knicks. Los Bills (Russell y Sharman), Tom Heinsohn y compañía inclinaron la rodilla ante Carl Braun (21) y Kenny Sears (20). Los neoyorquinos se llevaron un inapelable triunfo: 80-97.Dallas Mavericks (2002-03): La compra de la franquicia por parte de Mark Cuban en 2000 y, sobre todo, la llegada de un rubio alemán de 213 centímetros (en efecto, Dirk Nowitzki) unos años atrás convirtió a un equipo que deambulaba por el Oeste en una de las grandes potencias del siglo XXI. Una era dorada que tuvo su primer gran hito en la temporada 2002-03. Sólo los Spurs de Gregg Popovich les apearon a última hora de sus primeras Finales. Hasta aquella batalla por coronarse como virrey de Texas, los Mavs habían mantenido un paso firme cimentado en el mejor inicio que (aún a día de hoy) este tercer milenio ha visto en la NBA. Un 14-0 que el gran Don Nelson moldeó desde el banquillo y que Nowitzki, Michael Finley, Nash, Van Exel... (equipazo) se encargaron de llevar a la práctica sobre el parqué. Hasta que cedieron en el Conseco Fieldhouse de Indianápolis (escenario unos meses antes de la final del Mundobasket 2002 que Yugoslavia 'le arrebató' a Argentina) ante los Pacers. ¿Los verdugos? Unos tales Jermaine O'Neal (imagínense al gran Andrés Montes gritando: "El otro"), Ron Artest, Jamaal Tinsley, Brad Miller, Reggie Miller y Al Harrington. Si usted tiene el NBA 2K16 en casa, puede disfrutar jugando con aquellos Mavericks.
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