Los primeros diez minutos fueron un intercambio incesante de canastas por parte de los dos equipos, casi sin rigor defensivo. El Unicaja con su habitual tendencia a cargar el rebote sacó partido de la situación y no tardó en ponerse por delante con cinco puntos seguidos de Kuzminskas. Pero como el equipo malagueño se contagió de las bondades de defensivas de su rival permitió muchos tiros liberados al CSKA y eso es un pecado teniendo delante a jugadores como De Colo, Vorontsevich o Teodosic. Así que cada canasta malagueña no tardaba en encontrar respuesta por parte del equipo ruso. Llamó la atención que ninguno de los pívots del Unicaja anotó en el primer acto, y que a pesar del pobre 2/8 en triples solo perdiese 20-17. El control del rebote y no haber perdido ni un solo balón, mantuvieron al equipo de Plaza en el partido.
Locura en el segundo cuarto
El segundo cuarto fue una absoluta locura, porque las defensas
seguían sin aparecer y eso permitió la frenesí triplista que se vio.
Nueve triples anotaron los dos equipos. El Unicaja empezó fuerte con un
parcial de 8-0 con dos aciertos de Jackson desde la línea de 6,75 y una
canasta de Thomas (23-25, la primera de un pívot malagueño en el
partido. Y a pesar de que Plaza ya había alzado la voz sobre esto, la
defensa de perímetro de su equipo hacía aguas. Higgins, De Colo y
Teodosic respondieron con facilidad. Hasta Markovic, del que es sabido
que su fuerte no son los triples, anotó dos seguidos. El serbio tuvo
momentos de gran nivel en la dirección y esto dio vida a Hendrix y a
Vázquez, aunque el gallego, negado en este arranque de la temporada no
lo aprovechó. El Unicaja sufrió un pequeño atasco cuando no controló el rebote, pero Plaza recompuso a su equipo y casi igualó el partido al descanso (43-42), a pesar de haber recibido tres triples seguidos antes de irse al vestuario.
noticia relacionada
-
Narración onlineAsí hemos contado el partido en directo
Final perfecto
El último cuarto del equipo de Plaza fue perfecto. A Jackson se unió
Kuzminskas y entonces el Unicaja encontró una pareja demoledora. Un
triple del lituano puso al equipo malagueño por delante con 7 minutos
por jugar (67-70). Itoudis tuvo que parar el partido, pero la tendencia
había cambiado por completo. Con un quinteto pequeño y con Thomas como
'cinco', la defensa malagueña rozaba la perfección. A eso se unió que
Suárez se dejó ver por su antiguo puesto de alero. Dos triples del
madrileño dispararon al Unicaja a los diez puntos de ventaja (71-81).
Todo funcionaba, hasta Nedovic en la dirección y así se confirmó el
triunfo que clasifica al Unicaja para el Top 16 por undécima temporada
consecutiva
No hay comentarios:
Publicar un comentario